El CEM es el proyecto de Misiones de la Iglesia Bautista de Sevilla y refleja nuestro deseo de ser un “Centro de Expansión Misionera”, siempre ampliándose, nunca satisfechos con el status quo, luchando para cumplir nuestra parte de la Gran Comisión de Mateo 28.


Este proyecto nació durante el año 98, cuando empezamos a mandar ayuda económica a cuatro misioneros. Desde entonces ha crecido hasta el punto de que actualmente mantenemos a 48 misioneros total o parcialmente, estando presentes en trece países y cuatro continentes. La mayoría de estos misioneros están en países muy difíciles debido a las condiciones económicas y políticas que atraviesan. Otros trabajan en países más estables económica y políticamente, aunque quizás no mucho más fáciles para la obra misionera.


El CEM nació en el corazón de Dios como un reto a la iglesia Bautista de Sevilla y ésta aceptó el desafío con entusiasmo e ilusión. Nuestro objetivo principal es involucrarnos en la obra misionera nacional e internacional y para ello, la Iglesia Bautista de Sevilla colabora con especial atención e interés tanto con el Ministerio de Evangelización y Misiones (MEM) como con el Ministerio de Misiones Internacionales (MMI) de la Unión Evangélica Bautista Española (UEBE).


Nuestra iglesia, por medio del CEM ha participado en la liberación de creyentes cristianos evangélicos hechos prisioneros y torturados por el gobierno de Sudán, habiendo comprado la libertad de 15 hermanos hasta la fecha.


También hemos colaborado activamente con los misioneros que trabajan en Santo Tomé y Príncipe (costa Oeste de África), a través del envío de medicinas, equipo médico, sábanas, máquinas de escribir, material escolar, y en todo aquello que, dentro de nuestras posibilidades, pudiera resultarles útil.


Asimismo y entre otras cosas, hemos colaborado por ejemplo en la construcción de dos pozos en Guinea Ecuatorial y un paritorio en Camerún, en la compra de un equipo de telefonía para el hospital de Bonaberi en Camerún, en la reconstrucción de un templo en Cuba o en la compra de ropa para un grupo de más de 30 hermanos entre seminaristas, profesores y misioneros de Chile.


Por último, queremos resaltar que además de todo esto, el Señor nos ha proporcionado innumerables oportunidades de ayudar a otros obreros y hermanos en diferentes necesidades, y desde su comienzo, han sido ya más de 20 las familias o instituciones a los que hemos prestado ayuda desde el Centro de Expansión Misionera.


Todo esto es posible gracias a la misericordia del Señor, que es quien mueve nuestros corazones para ser generosos y estar atentos a las necesidades de Sus hijos y dispuestos a la hora de ayudar. ¡Sólo a Él sea la gloria!