Un nuevo Congreso Misionero y una nueva oportunidad para acercarnos al mundo de las misiones. En este caso, se trata de la sexta ocasión en la que nos hemos asomado a esta ventana que procuramos abrir cada dos años y que nos muestra esta apasionante aventura tal cual es.
A través de este congreso, una vez más, hemos tenido la oportunidad de descubrir lo que Dios está haciendo no sólo en nuestro país, sino también en muchos otros lugares de nuestro planeta. Hemos descubierto las dificultades que afrontan diariamente nuestros misioneros en muchos lugares donde no les está permitido presentar el Evangelio y donde incluso sus vidas y las de sus familias corren peligro.
Hemos reflexionado sobre la necesidad de alcanzar a los niños para Cristo, sobre cómo utilizar a la iglesia para la evangelización, cómo ser capaces de “dar voces” en una sociedad posmoderna, cómo enfrentar a los jóvenes al llamado que tienen de predicar a otros y ser ejemplo, cómo trabajar con los inmigrantes, cómo utilizar la alabanza o la obra social en la evangelización, la importancia de la educación teológica y cómo podemos involucrarnos en la obra misionera.
Han sido, no cabe duda, unos días de gran bendición para los asistentes. Si no ha tenido aún la oportunidad de experimentar un congreso misionero, le animamos para que no se pierda el próximo congreso a finales del año 2009. Esté atento a esta página para todo lo relacionado con el VII Congreso Misionero organizado por la iglesia de Sevilla.
¡Le esperamos!
